USAR EL TRANSPORTE PÚBLICO CON EL MENOR RIESGO PARA TU SALUD

Tomar el transporte público con el menor riesgo para tu salud

Usar el transporte público con el menor riesgo para tu salud.

Muévete en autobús, metro, taxi o bicicleta con tranquilidad, conociendo las normativas de cada medio de transporte en tu destino. Infórmate sobre si hay alteraciones en los recorridos, evita las aglomeraciones y no olvides tu mascarilla y aplicarte gel hidroalcohólico.

 

1. ¿Qué material de seguridad es recomendable llevar en el transporte público?

Además de tu mascarilla homologada, los geles desinfectantes te ayudarán a mantener tus manos limpias. Aplícalos antes y después del trayecto y evita tocarte el rostro en la mayor medida posible.

 

2. Evita la hora punta, siempre que sea posible

Siempre que puedas, evita usar el transporte en horas de máxima afluencia. En tales casos, busca transportes alternativos como por ejemplo, un taxi.

Planificando tu día puedes conseguir que tus desplazamientos más largos no coincidan con las horas punta. Así, en esos tramos horarios, podrás aprovechar para ir caminando y disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva.

 

3. ¿Cómo reducir los riesgos durante nuestro viaje?

Infórmate y sigue la normativa de cada ciudad y transporte. No ocupes los asientos restringidos. Intenta dejar una distancia de dos metros con otros viajeros, siempre que sea posible.  Reduce cualquier contacto con las superficies del transporte. Por último, presta atención a las aglomeraciones al subir y bajar para anticiparte a ellas.

 

4. Transporte público alternativo

Además de los medios tradicionales, puedes alquilar una bicicleta para todo el día, o para trayectos cortos (gracias al bike sharing). Y también los llamados VMI (Vehículos de Movilidad Individual) como los patinetes eléctricos. Pero seguramente, la opción más saludable cuando estás visitando una ciudad, sea caminar.